Elegir fotos para mostrar defectos con claridad
Una foto de un defecto debe permitir localizarlo y entenderlo. Combina contexto, detalle y explicación en lugar de depender de una ampliación extrema.

Muestra dónde está
Empieza con una vista completa de la cara correspondiente. Añade después un detalle de la rotura, pérdida, pliegue o rasgo visible. Mantén la orientación para pasar de la vista general al detalle. Si hay varias marcas parecidas, identifica cada una por su posición en vez de llamarlas simplemente el daño.
Incluye una referencia de tamaño solo si puedes colocarla al lado sin riesgo. No presiones una regla sobre pintura o papel frágiles. La medida del pie debe corresponder a algo comprobable, no a una estimación desde la pantalla ampliada. Identifica como aproximadas las dimensiones que lo sean.
Utiliza la luz para mostrar
Haz una vista neutra con iluminación uniforme y, cuando ayude, otra oblicua que revele textura. Un pliegue puede verse al cruzarlo la luz y quedar oculto bajo un reflejo intenso. Conserva ambas imágenes en lugar de elegir la que haga parecer mejor al objeto.
Comprueba si la marca pertenece a la pieza, funda, vitrina o fondo. Si no puedes distinguir la superficie, indícalo y busca una vista más clara sin manipulación arriesgada. No saques un objeto frágil únicamente para obtener una imagen que parezca más concluyente.
Relaciona foto y descripción
Utiliza un pie factual, como pequeña pérdida en el borde trasero izquierdo, y menciona el mismo lugar en el texto. Evita tranquilizar con apenas se nota cuando el comprador no puede comprobarlo personalmente. Tampoco exageres más allá de lo visible. Se trata de informar proporcionadamente, no de persuadir en uno u otro sentido.
No borres, desenfoques ni oscurezcas selectivamente la zona. Guarda el original y crea desde él las copias reducidas. Si el procesamiento cambia color o contraste, comprueba que siga representando lo observado. Un defecto visible en el original no debería desaparecer de la versión del anuncio.
Revisa la secuencia completa
Coloca los detalles donde se encuentren fácilmente, no después de muchas vistas decorativas. Comprueba enfoque y pies en una pantalla pequeña. Conserva una imagen del objeto entero para mantener la proporción.
Antes de publicar, contrasta imágenes y afirmaciones sobre el estado. Añade las vistas ausentes o explica por qué no pueden obtenerse. Indicar límites resulta más útil que sugerir una inspección completa cuando algunas superficies siguen inaccesibles.


