Clasificar portadas variantes sin duplicar registros
Las portadas variantes necesitan dos niveles de descripción: el número al que pertenecen y el ejemplar físico que conservas. Separarlos evita duplicaciones y pérdidas de información.

Un número puede tener varias portadas registradas
Empieza por una ficha común con serie, número, editorial, idioma y datos de publicación. Crea debajo un registro distinto para cada variante que quieras seguir. Utiliza la denominación de la editorial cuando puedas comprobarla y conserva su escritura. Si solo conoces el nombre empleado por una tienda, anota esa procedencia sin presentarlo como denominación oficial.
Añade una fotografía pequeña de la portada y el código de barras impreso u otros detalles diferenciadores disponibles. Describe también la ilustración con palabras sencillas para facilitar la búsqueda. Una referencia a un personaje sobre fondo rojo ayuda a encontrar la ficha, pero no sustituye los datos editoriales cuando una imagen semejante aparece en otra impresión.
Asigna un identificador a cada ejemplar físico
Si tienes dos copias de la misma variante, ambas necesitan números de inventario diferentes. Su compra, estado y ubicación pueden ser distintos. Vincula esos identificadores a la misma ficha de variante en lugar de crear dos descripciones independientes de la edición. Así evitarás corregir el título en una y dejar la otra desactualizada.
Separa la situación de propiedad de la lista de variantes. Buscado, en colección, reservado para intercambio y vendido describen tu relación con una pieza, no la identidad de la portada. Un ejemplar vendido puede permanecer en el historial sin hacer parecer completa la colección actual. Fecha los cambios para poder interpretar una exportación o lista impresa antigua.
Gestiona las dudas sin multiplicar las fichas
Antes de añadir una portada recién encontrada, busca en el catálogo por número, código de barras e imagen. Comprueba si ya aparece con otro nombre. Si dos fichas describen la misma variante, unifica la descripción, pero conserva los identificadores físicos y su historial. No borres una compra simplemente para que el catálogo parezca más limpio.
Cuando la identificación siga siendo incierta, utiliza una descripción provisional y el nombre del archivo fotográfico. Especifica la cuestión pendiente, como distinguir una impresión posterior de una edición para una tienda. Retoma esa pregunta cuando aparezcan pruebas mejores. Una ficha provisional claramente señalada resulta más útil que varios nombres aparentemente seguros para una misma portada.
Exporta una muestra pequeña y úsala como lista de búsqueda. ¿Puedes reconocer rápidamente qué portada falta y qué ejemplares son duplicados? Si la respuesta es negativa, ajusta los campos antes de registrar el resto de la colección.


