Comparar fotos de catálogo con fotos del ejemplar
Una foto de catálogo muestra una presentación comercial. Las fotos del ejemplar ofrecido muestran el objeto que podrías recibir. Utiliza cada tipo para preguntas distintas.

Comprueba que la referencia corresponda
Anota fabricante, referencia, edición y fecha o procedencia de la imagen. Contrasta esos datos con el anuncio. Un embalaje parecido o nombre conocido puede abarcar varios colores, accesorios o versiones. Si la referencia corresponde a otra, consérvala como contexto sin tratar cada diferencia como defecto.
Busca notas sobre prototipos, accesorios opcionales o elementos ilustrativos. Una escena publicitaria puede incluir decorados o muebles que nunca acompañaron al producto. Prepara una lista de contenido esperado a partir de datos documentados y distingue lo que solo has deducido mirando la foto.
Compara rasgo por rasgo
Pide vistas del ejemplar desde ángulos aproximadamente equivalentes. Compara forma, accesorios, distribución del color, etiquetas y embalaje siguiendo un orden. La luz cambia el color aparente, así que solicita una vista neutra antes de concluir que un acabado es incorrecto. La perspectiva también puede acortar visualmente un saliente u ocultarlo detrás del cuerpo.
Transforma cada diferencia en una pregunta concreta. Por ejemplo, consulta si una pieza trasera está presente pero oculta o si falta. Eso ayuda más que enviar una imagen de catálogo diciendo que se ve distinto. Guarda la respuesta junto a la foto que originó la duda.
Valora el estado mediante el ejemplar real
El catálogo no muestra desgaste, reparaciones, faltas ni daños de caja del objeto ofrecido. Solicita esas zonas expresamente. Un anuncio con imágenes genéricas no aporta evidencia visual suficiente para decidir sobre el estado, aunque la referencia sea correcta. Decide si esperarás fotografías o descartarás la operación, sin imaginar que coincide con la publicidad.
Guarda referencia e imágenes del anuncio en carpetas separadas o identifica claramente su función. No incluyas una imagen del fabricante en tu inventario como si fuera una foto de tu pieza. Al recibirla, documéntala y compárala con el anuncio antes de reorganizar su embalaje.
Si después la vendes, utiliza fotografías actuales y menciona la referencia cuando ayude a identificarla. La coincidencia con un catálogo respalda una descripción comercial, pero no demuestra por sí sola originalidad, integridad ni autenticidad del ejemplar concreto.


