Leer el anverso, el reverso y el canto
Una moneda tiene tres superficies que conviene documentar. Observarlas por separado evita que un retrato conocido sustituya a una identificación completa.

Registra cada cara por separado
Empieza con dos fotografías identificadas como cara A y cara B si todavía no sabes cuál es el anverso. Anverso y reverso son los nombres habituales de las dos caras, pero la presencia de una cabeza no sirve como regla para todas las emisiones. Conserva las etiquetas provisionales hasta consultar una referencia de esa serie concreta. Puedes preparar una descripción útil sin adivinar.
Transcribe las letras visibles antes de desarrollar las abreviaturas. Respeta el orden de las palabras, la puntuación y los caracteres desconocidos. Señala las lecturas dudosas con una interrogación en tus notas; no las sustituyas automáticamente por la inscripción que esperabas encontrar. Una fecha parcialmente desgastada debe permanecer incompleta mientras no dispongas de una observación que permita leerla mejor.
Distingue la inscripción de su interpretación
Crea campos para denominación, fecha tal como aparece, autoridad emisora y diseño. Cuando la fecha pertenece a un calendario que desconoces, conserva dos datos: la inscripción original y la conversión posterior, junto con la referencia utilizada. Del mismo modo, la identificación del retrato debe quedar separada del texto que lo rodea. Así otra persona podrá comprobar las pruebas sin asumir primero tu conclusión.
Indica dónde aparece cada detalle. Un símbolo bajo el retrato, unas letras dentro de una corona vegetal o una marca próxima al borde resultan más fáciles de localizar si anotas su posición. Puede ayudarte una copia de la fotografía con anotaciones; guarda también la imagen intacta. No marques la moneda ni la ventana de su alojamiento para señalar un rasgo.
Incluye el canto sin forzar el acceso
El canto puede ser liso, presentar un dibujo o llevar letras. Describe únicamente lo que puedes observar y diferéncialo del reborde elevado de las caras. Si la inscripción recorre la circunferencia, fotografía tramos sucesivos. Cuando un alojamiento oculta el canto, anota esa limitación; no hace falta abrirlo solo para completar una casilla.
Al comparar la ficha con un catálogo o con la descripción de la entidad emisora, revisa las tres superficies y las dimensiones indicadas. Un parecido de diseño no demuestra por sí solo identidad ni autenticidad. Si varias emisiones se parecen, escribe qué diferencias faltan por investigar. La ficha terminada debe distinguir los datos observados de los obtenidos mediante una referencia.


