Hacer copias de seguridad del inventario
Un inventario solo se recupera por completo si fotografías, documentos y reglas de organización vuelven con él. Copiar únicamente la hoja de cálculo puede dejar fuera gran parte del registro.

Identifica todo el archivo
Enumera inventario, carpetas de imágenes, recibos, investigación y exportaciones necesarias. Comprueba si las fotografías están incorporadas o enlazadas desde otro lugar. Una hoja puede abrirse correctamente y tener todos los enlaces rotos. Incluye la estructura de carpetas y una explicación de las relaciones.
Registra programa y formatos utilizados. Si dependes de una aplicación de catálogo, revisa sus exportaciones antes de confiar exclusivamente en ella. Guarda una versión legible con los campos necesarios y comprueba si incluye adjuntos y relaciones. Perder ubicación o notas de incertidumbre puede hacer insuficiente la exportación como sustituto.
Distingue copia y sincronización
Una carpeta sincronizada ofrece acceso desde otro dispositivo, pero también puede propagar cambios y borrados. Comprende sus versiones y recuperación en vez de suponer que otra copia visible es independiente. Mantén un sistema que permita recuperar un estado anterior si sustituyes o dañas los archivos de trabajo.
Elige ubicaciones con riesgos diferentes. Un segundo disco junto al ordenador ayuda ante un fallo del equipo, pero comparte el riesgo de un incidente en la habitación. Valora otro lugar o una copia remota adecuada, con controles de acceso acordes a los datos personales. Registra dónde están las copias y quién puede acceder.
Establece una rutina sostenible
Decide qué hechos requieren copia: sesión de registro, reorganización o incorporación de fotografías. Añade una revisión periódica para no olvidar una colección inactiva. Automatizar ayuda, pero comprueba que termine y que incluya lo previsto. Una tarea programada que falla sin avisar no constituye una copia realizada.
Conserva versiones fechadas en vez de sobrescribir siempre la única. Diferencia archivo de trabajo y copias mediante nombres claros. Evita modificar una copia de seguridad casualmente, porque deja de estar claro qué versión manda. Registra cambios importantes de carpetas o programas para recuperar siguiendo instrucciones correctas.
Ensaya una recuperación
Restaura una copia en una carpeta de prueba independiente y ábrela sin depender de los originales de trabajo. Revisa fichas, enlaces, adjuntos y caracteres especiales. Busca objetos conocidos y comprueba ubicaciones y notas. Si requiere una aplicación, verifica que sabes reabrir los datos con ella.
Compara cantidades de archivos y examina originales representativos, no solo miniaturas. Una vista previa puede existir aunque falte la imagen completa. Registra fecha y alcance de la prueba y corrige rutas rotas u omisiones. El ensayo debe responder si podrías continuar después de perder el ordenador actual.
Deja instrucciones comprensibles
Prepara una nota de recuperación con ubicación, nombres, programa y versión vigente. Conserva información de acceso mediante un sistema seguro, no dentro de una exportación pública. Si compartes la colección o puede pasar a otra persona, asegúrate de que quien esté autorizado sepa que existe el archivo digital. Una copia técnicamente completa sirve poco cuando nadie puede encontrarla o entenderla.


